El último plan de la tiranía raulista, condenado al fracaso.
Fidel
Castro intento legitimar su tiranía, apelando al Vaticano y para ello
realizó todo los engaños posibles, para hacer venir al Papa Juan Pablo
II. Al final algo consiguió, manipulando la visita del pontífice y el
Papa se sintió timado, por eso nunca regresó a verificar los supuestos
avances conseguidos, en sus conversaciones con el dictador.
Raúl,
con el contubernio del Cardenal por segunda ocasión, intenta hacer algo
similar. Aunque el y su hermano, hace mucho tiempo que fueron
excomulgados por esa misma iglesia católica, que ellos mismos
persiguieron y humillaron hasta la saciedad y que les condenó hace
mucho, a las llamas del infierno. Claro, todo simbólicamente, porque
Dios es el Juez verdadero y el único que puede juzgar y condenar a los
hombres.
Tal
vez entre sus planes esté, que la iglesia les levante la excomunión,
ahora que están en el ocaso de la vida y que les perdonen por todos los
muertos, fusilados y desaparecidos, de su revolución. Responsabilidad
personal de ambos dos, especialmente.
Pero
el plan de Raúl es mucho más ambicioso, consiste en que el Vaticano
reconozca, los cambios que realiza su renovada tiranía, ahora que está
en su apogeo, la crisis mundial de los tiranos y que le saquen de la
lista negra, de las satrapías que deben caer ya.
Para
ello deben aparentar, que Cuba transita por una renovación nacional,
económica, política y social y que se transforma el país, en una moderna
democracia, del siglo 21. Por ello necesita tiempo, tranquilidad,
espacio y créditos, para lo que el espaldarazo de la iglesia vaticana,
le puede conceder esa gracia y garantía.
Pero
para eso debe existir un ambiente de paz y convencer al Vaticano y al
mundo entero, de que en Cuba no existen, Presos Políticos, ni Damas de
Blanco, ni opositores, ni discriminación política. Una tarea titánica,
mientras que por otro lado aumentan la represión contra el pueblo. Como
si ellos pudieran acabar con nosotros todos, de aquí a la visita del
Santo Padre.
La
oposición en Cuba, lleva tantos años como la revolución. Fidel Castro
no pudo anularla en cuarenta y seis años y aunque nos tilden de
mercenarios, quien ha visto un ejército de mercenarios mantenerse
durante tanto tiempo. Nuestras filas se renuevan constantemente con
sangre juvenil y en ellas tenemos incluso, parvulitos. Mientras que las
filas de la revolución, están formadas, por el cada vez más diezmado
circulo de abuelos, “Amiguitos de la Sierra Maestra” y si acaso por sus
consanguíneos.
Que
“Tonton Macutes” son, se lo creerán en serio. De aquí a que venga el
Papa, nosotros planeamos espolear a la dictadura hasta hacerla relinchar
varias veces y multiplicar las protestas. Aunque ellos posean, un
gigantesco cuerpo represivo y nos persigan incansablemente, no podrán
anularnos.
En el último operativo, los llamados Oficiales de la Seguridad
del Estado, arreciaron las detenciones y así lo demuestran en cada
ocasión que se les presenta. Intensificaron además, la persecución
contra las mujeres cubanas, más dignas y valerosas, de la actualidad,
que son Las Damas de Blanco.
Me decía hace unos días, uno de los Jefes de la Sección 21, en la última conversación que mantuve con ellos, el Teniente coronel Tamayo, que los hombres no debíamos personarnos en la Parroquia de Santa Rita de Casia. Le dije, eso es lo que ustedes pretenden, para poder reprimir a nuestras mujeres, impunemente.
El
me dijo, no, es que ese lugar es de ellas y los hombres pueden
perturbar su espacio. Pura mentirilla del coronelillo, cuando las
pudieron tener más o menos aisladas, las atacaron cobardemente. Ellos
saben que con nosotros allí, la tarea les será más difícil, por lo que
todos los hombres que puedan hacerlo, deben acudir a Santa Rita de
Casia, todos los domingos y participar en la misa. Para encontrarse con
Dios y con Las Damas de Blanco, en el parque Mahatma Gandhi, de los
Presos Políticos.
En
esa ocasión realizaron una gran redada y a muchos nos internaron en los
calabozos. Pero esos operativos no podrán mantenerlos cada fin de
semana y si ellos se empecinan, alentaremos a más y más hombres, para
que asistan allí y convertiremos el domingo en el día de ejercer,
nuestros derechos políticos. Ellos dicen que la mayoría de los
opositores están por la emigración, les alentaremos para que allí,
encuentren las fotos y las detenciones que denotan persecución política.
Les haremos más difícil la tarea, a la dictadura y a su policía política.
Héctor Julio Cedeño Negrín
Periodista Independiente de Cuba.























